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2016 Reunion en Tamayo. Informacion


 

REUNION DE AMIGOS EN TAMAYO (BURGOS -ESPAÑA)

13 de agosto de 2016

Alli sigue nuestro querido pueblo de Tamayo, a dos horas de carretera desde Donosti, desde donde partimos para juntarnos con toda la gente que este año se ha animado a acudir a celebrar nuestra pequeña fiesta.

Desde Pasai Donibane acudieron Javier Tamayo y su mujer Engrazi, Txema y su mujer Begoña Tamayo, desde Orereta Eusebio Tamayo y su mujer, desde Irun Josean Tamayo y su mujer, desde Ciudad Real Justo Tamayo, desde Burgos Juan Carlos Martin Tamayo, su hermana Cristina y su madre que lleva los dos apellidos Tamayo,  de Tamayo Pili, de Barcelona Haizea Tamayo y su madre Laura, de Donostia Iñigo Tamayo, Eduardo Tamayo y su mujer Edurne.

Primeramente visitamos el vecino pueblo de Oña para aprovisionarnos de sus exquisitas morcillas, que cada vez que vamos compramos en la carnicería de Rojo.

Visitamos el pueblo que se mantiene como siempre, sin mayor deterioro pero sin ninguna mejora, quizás con más maleza y alguna piedra menos en sus casas, su gran árbol moral centenario en el pórtico de la iglesia. Algunos dejan volar su imaginación y piensan en hacer nuevas actuaciones en el pueblo, para mejorarlo, para renovarlo, para reconstruirlo.  ¡ojala no se quede en un sueño. Ya veremos qué capacidad somos capaces de desarrollar¡.

Hicimos la visita al pueblo, repartimos ejemplares del libro de Tamayo a los nuevos visitantes y copias de los dibujos de nuestroquerido Charli al resto de los asistentes.

 

 

Tal y como estaba previsto, preparamos el comedor en  el local que nos ofreció Pili en su casa. Por primera vez realizamos toda nuestra actividad en el Pueblo. Hasta ahora, el resto de años, nos desplazábamos a un pueblo de los alrededores para comer,  pero este año nos hemos quedado en Tamayo. Ha sido muy agradable y muy bien organizado. Unos se encargaron de los entrantes, otros del plato fuerte a base de bacalao y otros del postre, a lo que los nuevos visitantes de Burgos, Juan Carlos, Cristina y su madre contribuyeron con entrantes y postre. Todo amenizado con sidra, vino rioja, cerveza, txakoli y agua. El café se vio amenizado por las buenas artes en el cantar de varios de los asistentes, entre los que sobresale Josean con su potente voz.

 

 

A media tarde levantamos la sesión y algunos reemprendimos nuestra vuelta a casa y otros se quedaron porque algo más tarde acudirían a ver la representación del “Cronicón de Oña” en el vecino pueblo.

No queremos que este año quede todo en este día solamente y hemos concertado una nueva reunión y comida para hablar de posibles proyectos sobre el pueblo de Tamayo.

Os tendremos al corriente.

Una jornada para recordar por el lugar, el buen ambiente y la buena gente

 


20160813 Reunión de amigos en Tamayo


REUNION DE AMIGOS EN TAMAYO (BURGOS - ESPAÑA)

13 de agosto de 2016

Estimados amigos:

Es año de nuevo volveremos a juntarnos un día en nuestro pueblo de TAMAYO, en Burgos (España). Será el octavo año consecutivo. Empieza a ser una referencia de todo aquel que tenga interés en lo que se refiere a este apellido y este lugar.

Queremos darle un impulso nuevo a la situación del pueblo, pero para poder hacerlo tenemos que contar con gente animada y con ganas de hacer algo nuevo y distinto, algo que no hacemos habitualmente, y es ponernos un objetivo e intentar conseguirlo sin esperar ninguna compensación salvo la satisfacción personal y pasarlo bien.

Para evitar los problemas de acceso de otros años, vamos a convocar esta fiesta para el día 13 de agosto, sábado. Nos reuniremos en el pueblo, lo visitaremos, charlaremos y en lugar de desplazarnos para comer a otro pueblo, este año contaremos con la colaboración de Pili e Ismael, residentes en el pueblo, para hacer nuestra comida y fiesta en el mismo pueblo, con posibilidad de hacerlo en un sitio a cubierto en caso de que haga mal tiempo.

La hora de convocatoria puede ser las 12,00 h del mediodía para dar tiempo a todos para llegar, y la fiesta-comida a las 14,30 h. La comida la haremos con lo que llevemos entre todos, cada uno puede llevar lo que crea oportuno, y si alguno no sabéis lo que llevar, nos preguntáis a través de este correo y lo organizamos un poco.

Además de nuestra fiesta, os quiero comentar una actuación que se celebra en el pueblo de Oña, a dos km, que lo llaman “El cronicón de Oña”. Es una preciosa representación teatral en la que participan muchos habitantes del pueblo y se representa en la gran iglesia del Monasterio de San Salvador de Oña. Y la he visto en una ocasión y es preciosa. Con una música impresionante.  Os envio el contacto de la página y un cartel informativo para los que os animéis a verlo. Las entradas hay que cogerlas con antelación porque se llena a tope. Merece la pena.

 

 

 

http://www.elcronicondeona.com/

 

                           Esperamos vuestra visita

 

                         Un saludo


Libro: "La cripta sellada"


"LA CRIPTA SELLADA"

 

Autor: Ángel del Pozo de Pablos

Castilla ediciones. c/Villanubia 30  Valladolid

 Año 2007

313 páginas, tamaño: 15cm x 22,5 cm, de tapas semiblandas

Contenido: refiere una serie de crónicas insólitas de misterio ocurridas a lo largo de varios siglos en la zona de Castilla. Utiliza una fotografía de la iglesia de San Miguel de Tamayo como portada de su libro.

Entre estos relatos, en su página 61, hace referencia a un hecho inusual ocurrido en Tamayo. Toma esta referencia de otro autor, Pascual Madoz, pamplonés nacido en 1806, que publicó el “Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, editado en 16 volúmenes (Madrid, 1845-1850). Este autor recoge  en las páginas 463-464 del tomo correspondiente a la provincia de Burgos un hecho inusual ocurrido en Tamayo.

“En aquella época , mediado del siglo XIX, esta localidad era ayuntamiento, tenía 70 casas, 25 vecinos y un total de 89 habitantes y disponía de escuela, iglesia parroquial (San Miguel), servida por un solo párroco, una ermita dentro del pueblo (Virgen de las Nieves)my otras dos fuera del casco urbano (San Frutos y San Sebastián). Cuenta el navarro que acaeció un hecho de terror y espanto para los vecinos de esta población los días 19 y 20 de marzo de 1848: ≥ocurrió un horroroso fenómeno que pudo haberla hecho desaparecer de la faz de la tierra, dejaremos consignado este acontecimiento de terrible recuerdo para admiración de la posteridad. Un arriero que salía de la población, principió a sentir que la tierra se conmovía a sus pies, y asustado retrocedió como pudo a ella, donde contó lo que ocurría. No tardaron las gentes en convencerse de la certeza de cuanto el arriero les contaba. Las piedras se sacudían unas con otras; la tierra ostensiblemente se avanzaba hacia el lugar; el viñedo y árboles frutales que allí había desaparecieron, convirtiéndose aquel sitio ameno en peñasco árido y escabroso, las lomas y colinas en llanos, los llanos en terrenos desiguales y elevados. Ninguno conoce sus heredades, por haberse borrado las señales de sus respectivos linderos. Uno busca su heredad del trigo en punto donde a su desaparecer debía estar, y la encuentra sembrada de patatas, y así los demás; de suerte que nadie absolutamente conoce sus propias fincas. Lo más particular que ofrece este fenómeno es su larga duración, sintiéndose por dos días continuos, aunque con más o menos violencia. El cielo se cubrió como de polvo por aquella parte donde tuvo lugar esta catástrofe, que afortunadamente no llegó al pueblo de Tamayo más que a una casa que derribó. A pesar de su proximidad a Oña, nada percibieron ni sufrieron estos habitantes hasta la relación de los de Tamayo……≥

El autor del libro, Ángel del Pozo, hace un comentario sobre este suceso extraño: ≥De esta narración podemos extraer que se generó un movimiento sísmico de avance progresivo que duró dos días y en el que se produjeron cambios morfológicos sensibles como la desaparición de linderos y alteración de la orografía que circundaba el pueblo. La gran nube de polvo, a la que hace referencia el texto, nos inclina a pensar que el clima en aquella época sería seco y caluroso, aparte de imaginar las escenas de terror que debieron de vivirse solo en Tamayo (pues dato curioso, a pesar de la proximidad los vecinos de Oña nada percibieron), debido al fenómeno vivido y su extensa duración. Llegados a este punto, me imagino que se preguntarán que tienen de misteriosos los hechos narrados por Pascual Madoz porque probablemente ustedes están barajando la posibilidad de que todo se explicaría con la hipótesis de un pequeño terremoto o un intenso corrimiento de tierras. Pues lamento decirles que probablemente estén equivocados.

Cuando visité con mi anterior compañero de investigaciones Pedro García, el municipio de Tamayo, nos encontramos un pueblo prácticamente abandonado en el que pudimos observar, recorriendo sus calles, cómo están empezando a condicionarse algunas de sus casas. Este lugar quedó a merced de raposos y alimañas, pues permaneció abandonado por cerca de 40 años ya que poco a poco sus habitantes fueron emigrando al extranjero o se desplazaron a localidades próximas buscando mejorar sus vidas durante los duros años 60, hasta que el pueblo quedó totalmente abandonado. Es emocionante realizar este recorrido sabiendo los hechos que allí ocurrieron, aunque para ser sinceros sentíamos algo de desasosiego cuando nos adentrábamos en sus desiertas y semiderruidas casas. El edificio que más llama la atención es la iglesia, cuya entrada se encuentra tapiada, si bien a través de un agujero pudimos observar en su interior, por donde lamentablemente se advierte cómo este sagrado lugar ha sido malogrado y profanado por iluminados satanistas o por simples graciosos que han llenado sus paredes de escritos como el que puede advertirse en la pared del fondo, donde con grandes letras, puede leerse “Dios ha muerto”. En el suelo pudimos comprobar cómo algún desalmado se ha ocupado de profanar las sepulturas removiendo los huesos que las ocupaban, seguramente en busca de algún pequeño botín. Ya en la parte superior del pueblo, pudimos apreciar las señales de hundimiento en el terreno, que bien podrían tener su origen en el fenómeno telúrico estudiado. Ahora ya solo quedaba averiguar si los hechos que allí se produjeron eran ciertos, y si tenían una explicación lógica y racional. Para ello me puse en contacto con Alberto Barrio Gómez, pertinaz y eficaz investigador donde los haya, responsable de sacar a la luz estos misteriosos incidentes.

Los hechos, aparte de constar en el diccionario de Madoz, también figuran en el libro de cuentas de la parroquia de Tamayo en el que se contabilizaban varias obras acometidas en la iglesia en 1840, ratificando, en una breve reseña, los hechos publicados por Madoz, y confirmando que no hubo víctimas ni ruinas en el pueblo como consecuencia  de tan extraños acontecimientos. La hipótesis más aceptable en un principio, era la de que Tamayo hubiese sido sacudido por un terremoto de pequeña intensidad. Queda anulada esta posibilidad cuando después de consultar al Observatorio Geofísico de Toledo se recibe la siguiente contestación:  ≥he de comunicarle que hemos consultado el Catálogo de Sismicidad del Área ibero-magrebí publicado por el Instituto Geográfico Nacional en 1983 en el que se describen todos los sismos ocurridos en la Península Ibérica y zonas adyacentes hasta el año 1980, y ni en marzo de 1848 ni en todo el año, aparece ningún seísmo con epicentro en la provincia de Burgos, y tampoco que se pudieran sentir en dicha zona…≥ Queda una hipótesis más, que sería la de corrimiento de tierras, a lo que Alberto nos responde lo siguiente: “La hipótesis más probable es la de una progresión descendente por hundimiento del terreno calizo superior y cuya interpretación corresponde en todo caso a los geólogos, pero no es normal que un corrimiento de tierras suba desde el llano en que esta ahora la vía del  ferrocarril y por todo lo demás, si el arriero salía del pueblo debería hacerlo en dirección a Oña (sentido descendente), que es la salida natural de Tamayo y si observó el fenómeno fue mirando hacia la cima de la loma, pues el camino que asciende hasta allí no tiene otra salida que el monte y para tomar caminos de arriería era necesario casi con toda seguridad aproximarse a Oña.

Se van agotando las posibles explicaciones y las sospechas de que allí puedan llegar a suceder cosas extrañas se verían incrementadas después de revelar las fotos que del entorno hicimos. En una de ellas, y sólo en una como pueden observar en la fotografía que ha servido como portada de este libro, apareció una extraña niebla cuando fotografiamos la fachada de la abandonada iglesia. Nos pusimos en contacto con un laboratorio fotográfico para que nos dieran explicación a esta anomalía y la respuesta fue la siguiente: “Si esa niebla no estaba allí y ustedes no se encontraban fumando en el momento de realzar la fotografía, lo más probable es que la máquina fotográfica haya fallado o bien el fallo haya podido deberse a la cinta que corre el carrete o que aunque es muy extraño que este hecho solo se produzca en una sola fotografía”. A nosotros se nos ocurrió otra posible explicación ¿Estaría alguien, no visible al ojo humano, ejerciendo de guía turístico durante nuestro recorrido a este misterioso lugar?.

 

Y es que sin duda existen lugares en los que antes hubo vida que quedan marcados por huellas invisibles. En la memoria colectiva existe un recuerdo de que aquellos territorios tuvieron que ser abandonados por extraños hechos o sucesos inexplicables”.

 

Autorizada esta publicación por el propio autor


Libro "Pueblos abandonados"


Hemos leido recientemente esta referencia bibliográfica referente al pueblo de Tamayo (Burgos-España)

 

PUEBLOS ABANDONADOS

Título: “Pueblos abandonados”

Autor: Pilar Alonso y Alberto Gil

Colección el viajero rural

Susaeta Ediciones, S.A. Año 2000

278 páginas, tamaño: 12cm x 21,5 cm, de tapas semiblandas

 

Contenido: Narra el abandono de 77 poblaciones españolas, entre las que incluye TAMAYO y comenta:

“La localidad de Tamayo se alza al pie de la Sierra de Oña, sobre un terreno inclinado y rocoso que contribuyen a la bella estampa de su caserío, en el que predominan robustas construcciones de piedra de aspecto medieval.

De hecho, los primeros documentos conocidos sobre el pueblo se remontan al siglo XI, cuando se mantenía su independencia frente a Oña, que llegaría a ser una ciudad muy poderosa gracias a las propiedades asesoradas por el importante monasterio de San Salvador.

Esa competencia ha durado diez siglos, pero finalmente parece haberse zanjado a favor del más fuerte, ya que en los años sesenta la falta de luz y agua corriente empujaron a los vecinos de Tamayo, a buscar sustento en otras poblaciones, principalmente en la cercana Oña, mejor equipada.

Ahora solo algunos lugareños se acercan a Tamayo de vez en cuando, atienden las huertas e incluso han construido viviendas de ladrillo a las afueras del pueblo, pero el centro de la localidad es un triste conjunto de construcciones arruinadas y calles desdibujadas por la vegetación.

 

La mayor parte de los edificios datan de los siglos XIV y XV, al igual que la iglesia, que exhibe un hermoso blasón en uno de sus muros. Un camino conduce al cementerio, en lo alto del pueblo y, un poco más arriba, las desnudas paredes de unas torres medievales quedan como única de un pasado sin duda más pujante.


Realizada la VII visita anual


VII REUNION ANUAL EN EL PUEBLO DE TAMAYO (BURGOS-ESPAÑA)

Tamayo, 8 de agosto de 2015

Tal y como estaba previsto acudimos el sábado pasado a pasar unos buenos ratos en Tamayo, como buenos amigos y saludando al pueblo.

El camino acceso por carretera, a pesar de a haber retrasado la fecha, fue interminable por la gran afluencia de turistas en la carretera, sufriendo importantes atascos  y cuando habitualmente tardamos dos horas en llegar desde Donostia, ayer nos costó tres horas y media. Entre los tertulianos estuvimos comentando esta circunstancia y se valoró la posibilidad de realizar un nuevo cambio de fechas.

Este año acudimos una cantidad de personas similar a otros años, 21, y procedíamos de Irún, Pasai Donibane, Orereta-Rentería, Donostia.  El tiempo que nos acompañó no era bueno, era fresco y a ratos lluvioso.

Pili e Ismael nos invitaron a organizar el aperitivo en un local de su propiedad en el propio pueblo. Resultó un acierto porque era un lugar acogedor,  amplio y cubierto. Hicimos nuestra su propuesta de realizar el próximo año nuestras actividades allí mismo, el aperitivo, la comida y la convivencia. Nos pareció una idea genial poder celebrar en el propio pueblo de Tamayo nuestro encuentro en su totalidad, sin tener que desplazarnos a otro pueblo.

Dimos buena cuenta de la morcilla, bacalao, croquetas, jamón, aceitunas acompañado de vino que nos trajeron unos familiares de Pili desde Valladolid, txakoli, sidra, cerveza y agua.

Fue un día de conversaciones animadas y de planes. Lo que hasta ahora ha sido una iniciativa individual, nos planteamos que la actividad en adelante la organizase y controlase un grupo de personas, que nos hemos comprometido a reunirnos en breve.

Este es el grupo que nos reunimos este año: Eusebio, Rosa, Txema, Bego, Jorge, Arrate, Pili, Ismael, Aiziber, Carlos, Puri, Gurutz, Ramón, Pilar, Miguel, Eduardo, Edurne, Josean, Asun, Javier, Engrazi.

 

Grupo de personas reunidos este año 2015

Entregamos a Ismael un nuevo cartel indicador del pueblo para colocar a la entrada, con el fin de reponer el desaparecido. Él se encargó de su colocación.

Una vez finalizado el aperitivo nos desplazamos a Oña para comer en “El rincón del convento”, restaurante ubicado cerca de la instalación del Monasterio de San Salvador de Oña. Tuvimos una comida muy agradable, seguido de un café en la plaza del pueblo.

 

Nos despedimos después de que Josan  nos alegrara la tarde cantando con mucha gracia unas habaneras.

 

Algunos se quedaron en la zona porque habían acudido para pasar el fin de semana y otros cogimos los coches para volver a nuestras casas, no sin antes aprovisionarnos de unas cuantas morcillas de la carnicería de “Rojo”, tan famosas.

El año que viene volveremos a juntarnos pero con otras perspectivas, pasando todo el día en Tamayo y realizando planes de futuro.

 

Esto queremos que sea una invitación para que acudáis más personas a conocer el pueblo y su historia.  

 

¡SALUDOS PARA TODOS Y OS ESPERAMOS¡


VII Reunión anual en Tamayo (Burgos)


VII  REUNION ANUAL EN EL PUEBLO DE TAMAYO (BURGOS-ESPAÑA)

 

TAMAYO, 8 DE AGOSTO DE 2015, SÁBADO

 

Este año 2015 nos juntaremos en el pueblo de Tamayo

 

Queremos compartir unas horas entre todas las personas que nos animemos a llegar hasta Tamayo por esas carreteras de Burgos, que muchas veces están llenas de veraneantes.

 

Por ese motivo, vamos a modificar un poco la fecha de la fiesta, y este año la haremos el 8 de agosto, para intentar evitar las colas de vehículos que se desplazan el primer fin de semana de agosto.

 

Participantes el pasado año 2014

 

Están en su lugar los documentos colocados el año pasado documentando la historia de la Iglesia de San Miguel y los nombres de las calles. Poco a poco vamos dejando nuestro recuerdo, el recuerdo de nuestras visitas, y nos juntamos con “tamayos” de muchos lugares, edades, mentalidades y se va creando una mentalidad de grupo.

 

En otras zonas geográficas  que no pueden acudir a esta convocatoria, también realizan reuniones. Para todos ellos un buen recuerdo desde nuestra tierra.

 

El plan es juntarnos al mediodía, hacia las 12,00 h. saludarnos, conocernos, visitar el pueblo,  celebrarlo, tomarnos un estupendo aperitivo y juntarnos a comer, para a mediatarde volver a nuestros destinos de origen.

 

¡Todos sereis bien recibidos, si llevan un poco de tortilla mejor¡

 

NOTA: LOS QUE QUIERAN QUEDARSE A COMER QUE NOS LO COMUNIQUEN Y NOS DIGAN CUANTAS PERSONAS SERÁN.

 

¡¡¡¡¡¡TODOS CON TAMAYO¡¡¡¡¡¡


Libro: La memoria del siglo XX. Ona


San Sebastian - Donostia, a 14 de enero de 2015

Es mi intención incluir paulatinamente algunos libros que contienen referencias respecto a Tamayo, con un resumen de su contenido.

En esta ocasión se trata de la historia reciente de Oña, pueblo que administrativamente asume todo lo referente al pueblo de Tamayo

 

LIBRO: LA MEMORIA DEL SIGLO XX. OÑA

Autor: Eduardo Rojo Diez

Gráficas Navarro Pinedo

Libro de 244 páginas que recoge las historias de trece personas de entre 80 y 100 años. Sus testimonios ponen la dosis de humanidad necesaria para comprender la Historia oficial. Sus vivencias, sus penas y alegrías, son el retrato de toda una generación de españoles que conoció los tiempos del cambio e incertidumbre de la Republica, que sufrió las amarguras de la Guerra Civil y que padeció las inhumanas condiciones de vida de los “años del hambre”.

Manuel Oña Ladrera (1912), hijo de Dolores Ladrera (de Tamayo). Presenta una foto de la iglesia de Tamayo con las campanas puestas.

Antonio Aguinaga Martinez (1916)

Felix Pereda Saez y Carmen Garcia Zaldivar (1913 y 1916)

Manuela Gomez Rebolleda (1922)

Maria Rojo Arnaiz (1908)

Pilar Alonso de Prado Ugarte (1908)

Jose Saiz Rojo (1921)

Carmen Angulo Villarias (1911)

Valentina e Isabel Plaza (1920 y 1914): tenía el ganado en Tamayo, en el lugar de Peñas Arriba, donde la ermita de Las Nieves

Pilar Martinez Alonso (1903)

Esperanza Martinez Linaje (1920): Su abuelo Quintin era de Tamayo y su mujer Juana (“la de Tamayo”). Habla de otra Juana en Tamayo, que era la mujer del Romanero.

Felisa Iñiguez Alonso (1917): nacida en Tamayo, en la casa que está enfrente de la iglesia. Su padre era Vicente Iñiguez Arriaga (de Tamayo) y su madre Ceferina Alonso (de Condado). Fueron once hermanos.

En Tamayo se cultivaban cereales, patatas, alubias, etc. Cerezas, manzanas, melocotones, peras, etc. Hacían chacolí (dice que la prensa todavía está en Tamayo). Vendían la fruta en Briviesca, Medina, Villarcayo.

Su padre fue 30 años sacristán en Tamayo con Don Gerardo, Don Cándido, Don Melquiades.

El día de Las Nieves en Tamayo, cuando ya no había cura, eran los jesuitas los que iban a celebrar. A su padre le pagaban diez duros por cantar la misa de Angeles, en latín.

Había una huerta rectoral en Tamayo, que la cuidaba su padre.

En 1931 se van a vivir a Oña porque el pueblo de Tamayo iba a menos. Pero los de Oña iban a comprar a las tiendas de Tamayo, porque para ir a Briviesca había que pasar por Tamayo.

En Tamayo había muchos viñedos y todas las casas tenían bodega (cuevas)

A los de Tamayo les llamaban arrieros.

Su padre trabajaba para los Linaje de Tamayo. Llevaba cerezas  a Santander y traía sardinas.

Cuando la República, los calices, la custodia y todo eso, lo de la iglesia de Tamayo, para que no lo requisaran, estuvo guardado en casa de su padre.

Por la fiesta de Las Nieves, siempre volvían a Tamayo. Su hermano ponía un bar.

Las verjas que hay en la primera puerta para entrar en la iglesia de arriba de  Oña, también son de la iglesia de Tamayo.

Dice que hay muchas cosas de Tamayo en Oña. Hubo un cura que no dejó tabla ni tablilla. Andresin, el de Gallo, le decía: “Reverendo, reverendo….. que te has comprado un coche con los santos de Tamayo”. A su marido le mandó llevar en su camión un escudo de la iglesia de Tamayo a Oña.

Felicia Fernandez Crespo (1904): dice que iban muchos gitanos a Tamayo.

Felipe Rojo Royo

 

Todos ellos hablan de los tipos de empleos, de la situación política, cargos de Oña, de la iglesia, la guerra civil, la cárcel, emigración, jesuitas, política, fiestas de la zona, juegos, 


VI Reunion anual en Tamayo (2014)


VI  REUNION ANUAL EN EL PUEBLO DE TAMAYO (BURGOS-ESPAÑA)

Tal y como estaba programado hicimos este año nuestra reunión en Tamayo, el 9 de agosto de 2014, sábado.

En esta ocasión nos juntamos 20 personas. El día estuvo marcado por la ausencia de Niceto, referencia de los últimos años del pueblo de Tamayo, junto con su mujer Pili y su hijo Ismael, como únicos habitantes residentes en el pueblo. Falleció hace cuatro meses y hasta el final fue un luchador y un buen amigo, con grandes ganas de vivir.

Por ese motivo quisimos hacerle un pequeño homenaje entregándole un recuerdo de nuestra parte a su mujer Pili. Fue un rato emotivo y necesario.

Entre las actividades desarrolladas realizamos la colocación de un cartel explicativo de las características e historia de la iglesia de San Miguel del pueblo, con el fin de informar a todos los visitantes de parte de la historia de nuestro pueblo.

 

Tomamos un buen aperitivo con lo que cada uno llevábamos y nos fuimos a comer a un restaurante del próximo pueblo de Oña, donde disfrutamos  de unos buenos ratos hablando de nuestras experiencias y compartiendo nuestros aspectos comunes.

 

 

 


Jose Pio Tamayo (Venezuela)


Hoy 5 de octubre de 2014 se cumplen 79 años de la muerte de mi tío abuelo José Pío Tamayo y ayer recordamos el décimo tercer  aniversario de la muerte de su sobrino mayor: Luis Miguel Tamayo Tamayo, mi querido y recordado padre. 

El Profesor Marin escribe asi:

LA MALDICIÓN DE PÍO TAMAYO

Luis Marín


 

 

PÍO TAMAYO

UN HOMBRE DESAFORTUNADO

 

De José Pío Tamayo puede decirse con toda propiedad que fue un hombre desafortunado. Ninguna de las empresas que emprendió, fueran económicas, políticas e incluso literarias, arribó a buen puerto. Todas, sin excepción, naufragaron en las tormentas del camino.

 

La tiranía militarista bolivariana de Juan Vicente Gómez lo enterró en vida en el Castillo de Puerto Cabello en 1928 sentenciando que no saldría de allí sino muerto, lo que cumplió a cabalidad porque sólo tuvo una breve dispensa, precursora de lo que hoy llamarían “casa por cárcel”, para morir miserablemente en Barquisimeto el 5 de octubre de 1935, apenas dos meses antes que su verdugo.

 

En todas las culturas existe un personaje, a veces maléfico a veces sólo travieso, como el diablo de la imprenta, un hado o un jorobadito, que tuerce las cosas, trastoca las señalizaciones de la ruta, se burla de pronósticos, frustra nuestras mejores intenciones y genera los resultados más inesperados.

 

En Venezuela, por alguna razón misteriosa, se prefiere atribuir este papel a una “mano peluda” que siempre está interfiriendo desde las sombras para desquiciar el curso del destino o quién sabe si, visto de otro modo, no sea más bien su agente encubierto para lograr que sea lo que tiene que ser.

 

NO ERA UN ESTUDIANTE Y POR TANTO TAMPOCO PERTENECIÓ

 A LA GENERACIÓN DEL 28

 

En el caso de JPT esto es particularmente notorio, considerando que él no aparece a la hora de los homenajes y hasta monumentos conmemorativos de la llamada Generación del 28, con el argumento casi unánime de que “no era un estudiante”. Extremando el argumento, ni siquiera era de esa generación porque ya frisaba los treinta años mientras los demás andaban en sus veinte.

 

Lo curioso es que ese argumento que parece plausible para excluirlo de toda mención, no lo fue al momento de la organización del evento central de la Semana del Estudiante en el Teatro Municipal, en que Pío Tamayo recitó su famoso “Homenaje y demanda del indio”, que produjo tanta conmoción y que, al fin y al cabo, le costó la vida.

 

SIN EMBARGO EN LA SEMANA DEL ESTUDIANTE

FUE QUIEN TOMÓ LA PALABRA EN EL MUNICIPAL

 

¿Qué mano peluda puso a JPT allí, en el centro de la escena, para que dijera lo que dijo? ¿Por qué él y no otro, entre quienes había tantas plumas finas, como la de Andrés Eloy Blanco?

 

Cuenta Isabelita Jiménez Arráiz que le advirtió, cuando le leyó el poema en su casa: “Pío, tú sabes que de allí sales preso”. Y más tarde en una nota clandestina a la prisión: “fíjate que todos los demás salieron y tú te quedaste, eso fue lo que ganaste”.

 

Pero Pío reaccionó muy airadamente al primer comentario: ¡déjate de veletismo! Y a   éste segundo más bien con cierta melancolía, comparándose con aquellos árboles que echan sus semillas al viento, sin saber dónde van a retoñar.

 

Y MURIÓ EN SILENCIO SIN SALVAS, MANIFIESTOS

O DUELOS PÚBLICOS

 

“Así he sido yo. No creas que esto se acaba. Esto, como las flores del samán, va a volar por todo el mundo. Y tú no supiste comprender que así era mi palabra. La palabra de Pio Tamayo está en estos momentos volando por el mundo entero. De manera que mi palabra no ha muerto y va a germinar. Y tú vas a ver que será como el samán que donde menos se espera salen nuevos samanes.”

 

Pero JPT murió en silencio, sin salvas, manifiestos, ni duelos públicos, salvo el de sus antiguos peones que quisieron cargarlo hasta su última residencia en la tierra.

 

CUIDADO CON LOS POETAS

 

El drama es más o menos así: el indio se lamenta de que le han raptado a su novia y suplica a la Reina Beatriz I que mande a sus súbditos, los estudiantes, que vayan a buscarla. Su novia se llama… ¡Libertad!

 

Misteriosamente desde entonces la sociedad venezolana ha descargado sobre los hombros de los estudiantes esta tarea. Son los llamados a buscar la libertad y a ser sus custodios, en un país devastado por sempiternas tiranías militaristas bolivarianas.

 

Esa situación perdura en nuestros días y esa dialéctica de prisión y rebeldía parece ser el sino de nuestra historia, magistralmente simbolizada con su vida y condensada en muy pocas palabras por José Pío Tamayo, con plena conciencia de su trascendencia.

 

SU CÁRCEL FUE EJECUTIVA SIN LA CHARADA DE UN JUICIO

 

Su cárcel fue ejecutiva, sin la charada de un juicio con acusaciones rebuscadas como estilan los militares de hoy en día, sino que fue encerrado arbitrariamente y punto, bajo vagos señalamientos de ser comunista, agente de alguna fuerza antinacional y el todavía más indemostrable de haber traído las huelgas a este país.

 

Pero simultáneamente era repudiado por los comunistas, que entonces todavía abrigaban la pretenciosa idea de contar con una concepción científica de la sociedad y el Estado, por lo que lo despacharon como un iluso idealista.

 

CONDENADO A MUERTE POR COMUNISTA SE DECLARÓ A

SÍ MISMO MILITANTE DE LA IDEALIDAD AVANZADA

 

Sólo muy tardíamente trataron de reivindicarlo como una suerte de precursor del socialismo, basándose sobre todo en sus clases en el Castillo Libertador; pero lo cierto es que él no se definía a sí mismo como comunista sino de “idealidad avanzada”, lo que, por supuesto, era un anatema.

 

Desde los orígenes del pensamiento occidental, los poetas han sido considerados siempre como poco confiables en política, en particular porque privilegian los sentimientos en detrimento de la razón, que es el eje de la acción política.

 

Nada puede estar más alejado del cálculo frío, de la pretensión de un “comunismo científico”; ni igualmente equidistante de la mezquindad acomodaticia de los corifeos del gomecismo. El sino de Pio Tamayo es, pues, la incomodidad, la molesta inquietud que causan aquellos que no pueden encasillarse fácilmente.

 

JAMÁS SE GANÓ UN PREMIO NI FUE OBJETO DE RECONOCIMIENTOS

 

JPT nunca se ganó un premio literario, no fue objeto de homenajes ni reconocimientos, aún en la actualidad, en que la más reciente tiranía militar bolivariana quiso elevarlo de forma oportunista a las honras del  Panteón Nacional, con la manifiesta oposición de sus familiares y amigos, este propósito se extravió en los vericuetos de la burocracia oficial.

 

Igual suerte corrió la solicitud de darle su nombre a la nueva Sala E de la Biblioteca Central de la UCV, donde su Cátedra ha funcionado por más de treinta años. Las autoridades de esta ilustre casa de estudios prefirieron darle el nombre de Francisco de Miranda, esto a pesar de que la antigua Sala E ya se llamaba así, con lo que hay dos salas homónimas y sin contar que así se llama el Estado Federal lindante con la Universidad, la principal avenida central de Caracas y ser éste un militar sin ningún vínculo conocido con la Universidad.

 

Y LA CÁTEDRA QUE LLEVA SU NOMBRE ES EXPULSADA HOY

POR MOTIVOS DE OPINIÓN

 

Ora por presiones del gobierno o quejas de la oposición oficial, las autoridades fueron más allá declarando a la Cátedra Pío Tamayo como un “ente externo” a la UCV, para desembarazarse de la incomodidad que causan las opiniones que allí se ventilan.

 

Debe ser el único caso en la historia universitaria en que toda una Cátedra es expulsada de una Universidad por motivos de opinión.

 

Así que cercano a los 80 años de su muerte, la nube negra sigue gravitando sobre la cabeza de JPT y por lo que se ve, de cualquiera que se le acerque o invoque su nombre.

 

EL ALA LUMINOSA

 

Otro aspecto incomodo que trae el caso de JPT es constatar que aún bajo las tiranías más abyectas hay gente que la pasa estupendamente bien. Aunque haya que reconocer que no sólo bajo el gomecismo existía un ala luminosa, es seguro que puede rastrearse una cáfila de privilegiados a la sombra de cualquier tiranía que haya padecido este país, incluyendo la actual tiranía filo castrista.

 

El más sobresaliente fue por supuesto Arturo Uslar Pietri, que sí era de la generación del 28, pero al contrario de sus compañeros que se debatían entre la cárcel y el exilio, estaba cómodamente en París junto a la legación gomecista y su familia, que vivía en Maracay en la vecindad del tirano, tenía con él una relación intima, más que amistosa.

 

Pero también estaba José Gil Fortoul, paisano de Pío Tamayo, de cuyas diligencias a su favor no existen evidencias y no parece que hayan mejorado su situación en cautiverio sino todo lo contrario,  al parecer las empeoró.

 

Son famosos Laureano Vallenilla Lanz, Pedro Manuel Arcaya; pero sería arduo e injusto tratar de nombrarlos a todos porque siempre quedan muchos fuera y además la cuestión central es desbaratar el mito de que las tiranías militares no gozan de apoyos ilustres e incluso de fervor popular.

 

EL VIVO CONTRASTE ENTRE EL MARTIRIO Y LA EXUBERANCIA

 

Lo cual crea una eterna controversia de carácter moral, porque no se sabe quién tiene al final la razón, si unos u otros: ¿Qué hubiera pasado si JPT hubiera leído un panegírico de JVG como hacían tantos? ¿Hubiera sido más inteligente de su parte? ¿Le hubieran premiado con una beca al exterior en lugar de la feroz persecución que le tocó sufrir? ¿Cuál sería hoy su imagen? ¿Qué partidarios tendría?

 

La sola mención de Pío Tamayo vuelve a plantear ese doloroso dilema: pensemos en los privilegiados de la actual tiranía. Los mismos que persiguen hoy la memoria de JPT, que quisieran borrarlo de todo recuerdo son los que advierten la herida social que representa, el vivo contraste entre el martirio y la exuberancia.

 

JPT desafió a la tiranía de JVG no con las armas, como había sido la costumbre hasta ese momento, sino con la palabra, con el verbo encendido, un enemigo nuevo que incomodaba al régimen y contra el que no estaba preparado para luchar.

 

Esto fue una ruptura con las montoneras propias del siglo XIX, con las intentonas cuartelarías y las invasiones que eran las formas de acción tradicionales, para dar inicio a una nueva concepción de la lucha política, no militarista sino civilizada. Venezuela entraba sin retorno al siglo XX.

 

“SOY UN INDIO TOCUYO, YO”

 

Pero hay otra cuestión embarazosa. Cuando Pío Tamayo tiene la  osadía de pararse en el medio del escenario del Teatro Municipal para decir: “Soy un indio tocuyo, yo”; estaba desafiando también a la buena sociedad, que no era exactamente una aristocracia, pero tenía pretensiones de ascenso, lo que desencajaba con ese discurso.

 

Y este es otro problema de Venezuela, el de una sociedad de castas que no termina de asimilar los valores democráticos, por lo que las relaciones se enredan en hipocresía, impostura y simulación. Las élites no han cedido nada, solo se llevan sus prejuicios racistas a la alcoba y no los ventilan en público para conservar la corrección política.

 

La gran ventaja de Pío Tamayo es que nunca podrá ser el centro de ninguna escuela, ni política ni literaria, las élites no podrán sacarle provecho porque no está dado para el éxito sino para el fracaso, no para el oropel sino para la fría oscuridad del calabozo.

 

ÚTILES PARA SACRIFICARSE, INÚTILES PARA TRIUNFAR

 

“¿Somos simplemente unos líricos, los últimos románticos quizás o somos los revolucionarios sanos de conciencia e infantiles de corazón que necesitan los pueblos, útiles para sacrificarse, inútiles para triunfar, pero indispensables siempre para la mejoría de la humanidad?”

 

EL HIJO DE DIOS RESULTA SER NO EL HOMBRE EXALTADO

SINO EL ESCARNECIDO

 

Una vez más los hijos de apellidos de mucho lustre y abolengo, que abusan del inmenso poder de que disponen para perpetrar el feo vicio del auto-homenaje, le niegan el más mínimo espacio a los “humillados y ofendidos”; no es solo que nieguen el derecho de petición, sino que ni siquiera responden, así sea negativamente, lo que los asemeja más al gobierno títere, que tanto repudian.

 

Misteriosamente, el hijo de Dios resulta ser no el hombre exaltado sino el escarnecido.

 

 

Luis Marín

01/10/14

 

 

 


VI Reunion anual en Tamayo


REUNIÓN ANUAL EN TAMAYO (BURGOS-ESPAÑA)

(pueblo origen del apellido Tamayo)

 

 

VI Reunión anual, 9 de agosto de 2014, sábado, 11,30 h

También este año y por sexto año consecutivo nos juntaremos en Tamayo el próximo día 9 de agosto, sábado.

Tendremos un buen día para contarnos las novedades, acoger a los nuevos que se apunten y charlar un rato, entregar un ejemplar del libro de la historia de Tamayo para el que no lo tenga, y tomarnos un buen aperitivo y el que quiera puede apuntarse a quedarse a comer, que lo haremos en un restaurante de Oña.

Este año, tristemente, tenemos que hacer un pequeño homenaje a nuestro amigo Niceto, que ha vivido hasta el mes de abril en el pueblo de Tamayo, con su mujer Pili y su hijo Ismael, pero ha fallecido y no podrá estar en la reunión de este año, a las que no había faltado hasta ahora. Lo sentimos y por ese motivo entregaremos un recuerdo a su familia, para demostrar nuestro afecto.

Al igual que el año pasado colocamos unos carteles que definen los nombres de las calles del pueblo, este año queremos colocar alguno más, en la iglesia, explicando su estructura e historia.

Se admiten iniciativas para ese día.

Un saludo para todos

 

UNPORTA (unidos por Tamayo)


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